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En Gumflat fabricamos planchas de caucho técnico diseñadas para reducir la transmisión de vibraciones en prensas, motores y equipos de planta. Trabajamos con especificaciones de dureza, espesor y resistencia a la compresión para cada aplicación industrial.
Ver soluciones de aislamientoConsultas frecuentes de plantas que trabajan con prensas, motores y líneas de producción pesada.
Para cargas estáticas altas como una prensa de ese porte, se recomienda una lámina de caucho de alta densidad con dureza Shore A entre 70 y 80. La deformación bajo carga no debería superar el 10% del espesor original. Si la prensa trabaja con impactos frecuentes, conviene evaluar un espesor mayor para distribuir la energía en un área más amplia.
El signo más claro es un aumento en la transmisión de vibraciones a la estructura o al piso. También se nota por un aplastamiento permanente en los bordes de la lámina o por marcas de carga que no se recuperan al retirar el equipo. En plantas con mantenimiento programado, se suele medir la altura de la lámina cada seis meses y comparar contra el valor inicial.
Depende del compuesto. El caucho natural no resiste bien los aceites minerales, por eso para zonas con derrames frecuentes se usa un compuesto de nitrilo (NBR). Si la máquina tiene fugas constantes de aceite hidráulico, la lámina debe ser de NBR o de EPDM si el problema es más por temperatura que por aceite. Siempre conviene indicar el tipo de fluido al momento de pedir el material.
Para un motor de esa potencia, el espesor típico va de 15 a 25 mm, dependiendo de la frecuencia de vibración y del peso del conjunto. Motores que operan a altas revoluciones generan vibraciones de menor amplitud pero más agudas, y ahí un espesor menor puede alcanzar. Lo importante es que la lámina quede comprimida entre un 5% y un 8% al montar el equipo, no que quede suelta.
Con una carga correcta y sin exposición a aceites agresivos, una lámina de alta densidad suele durar entre 8 y 12 años. El envejecimiento se acelera con temperaturas superiores a 70°C, luz solar directa y ozono. En ambientes con esos factores, conviene inspeccionar cada dos años y planificar el reemplazo antes de que aparezcan grietas superficiales.
Apilar láminas no siempre mejora el aislamiento y puede generar inestabilidad lateral. Cada capa adicional introduce una superficie de deslizamiento y cambia la frecuencia natural del sistema. Si necesitás más atenuación, es mejor usar una sola lámina de mayor espesor o un sistema de doble masa con un material intermedio. En la práctica, el apilado solo se justifica en casos muy puntuales y con cálculo previo.
Estas aclaraciones definen los límites técnicos de nuestras láminas de caucho y las condiciones bajo las cuales se garantiza su desempeño en el aislamiento de vibraciones.